Las aventuras del señor Apatía
el sr apatía se toma una taza de te antes de que se enfríe y antes de prepararla
el sr apatía escapa del silencio en puntas de pie
el sr apatía se peina frente al espejo con un esqueleto de pescado y entra en combustión espontánea
el sr apatía tiene una ventana en el medio de la frente que no conduce a ningún sitio.
el sr apatía se pone pantalones blancos para dormir; así sueña cosas lindas
el sr apatía en una siesta soñó con una fiesta donde la gente dormía la siesta
el sr apatía duerme despierto con los ojos cerrados
el sr apatía en una oportunidad quedó atrapado en una botella de agua mientras bebía su contenido
el sr apatía tiene especial simpatía por los lunes. Los domingos le recuerdan el día de su muerte
el sr apatía camina de cabeza cuando le duelen las orejas, aunque desconfíe de las habilidades de los animales
el sr apatía se sienta al revés en la silla cuando la silla está al revés
el sr apatía nunca usó los labios para besar, pero es un experto simulador de sonrisas
el sr apatía tiene un arco iris entre los dientes y un huracán en su inconsciente. Sin embargo, en más de una tertulia se lo ha Oído desestimar los alcances y hallazgos de la meteorología
el sr apatía tiene una mariposa en la boca y una golondrina en el pecho. Además, un clavel de plástico crece en su cavidad nasal izquierda
el sr apatía esconde conejos en una galera y palomas en los oídos. Un día voló porque una bandada de golondrinas creyó que era una miga gigante de pan
el sr apatía es una persona bella pese a sus deformidades físicas
el sr apatía protege secretos en un frasco de mayonesa que está almacenado en el armario del cuarto de la planta baja del edificio donde viven sus muertos
el sr apatía guarda la llave de su caja fuerte en el estómago. Y el estómago lo guarda bajo siete llaves, en la caja fuerte
el sr apatía es un hombre devoto; en su billetera lleva una galería de estampitas de santos, presidentes de la Nación y empleados del Mes
el sr apatía viaja colgado de la baranda de la puerta del tren. Jamás se ha sentido interpelado por los carteles de advertencia de las empresas de transportes públicos
el sr apatía es elegante; viste frac marrón con moño violeta y su sombrero rojo combina con la línea B
el sr apatía es un ciudadano generoso: le regaló diez centavos a un niño de la calle que lo amenazó de muerte si no le daba una moneda
el sr apatía vive en París, pero en realidad está en Almagro. No se lo cuenten o se pondrá furioso
el sr apatía escribe poemas y los publica en formato fotocopia; luego los vende en las ferias de animales trozados, donde se estima el valor absorbente de sus hojas
el sr apatía cruza la avenida esquivando gente. Gente que saca a pasear al perro que duerme en la calle que recibe golpes y sonríe. Afortunadamente el sr apatía tiene claro que él no es “gente”
el sr apatía camina por la ciudad y lee alarmado carteles amarillos que dicen “Haciendo La Vía Láctea” Están firmados por un señor de bigote. Se llama Luis Bonaparte y desde mil ochocientos y tanto le va muy bien en las elecciones
el sr apatía es malo haciendo bromas. En una ocasión recibió una bofetada cuando piropeó a un caballo
el sr apatía es el centro de las reuniones. Cierta vez llevó un gato para sorprender con un truco de circo, pero el animal terminó siendo el alimento de la fiesta
el sr apatía una vez metió un gato en el exprimidor y se preparó un jugo de tomate frío
el sr apatía usa un gallo como despertador y un perro como alfombra
el sr apatía es divertido y encantador: En una fiesta infantil se disfrazó de momia y mató a un par de niñxs
el sr apatía es cortés, jamás se lleva los pies a la boca mientras come con una señorita a su lado
el sr apatía come pizza con la mano y se unta muzarella en la cara
el sr apatía tiene un tumor en la garganta que lo preocupa. Según el DSM IV, el nombre técnico de la anomalía sería “buen humor”
el sr apatía estuvo enamorado y no fue correspondido. Lo siguiente fue comprender cuan infructuoso era su gusto por los maniquís
el sr apatía relata cuentos de terror para animar reuniones sociales y la gente se asusta; historias autobiográficas que esperan edición póstuma
el sr apatía tiene padre madre perro que ladra y una mansión en una isla privada en Miami
el sr apatía, hay que admitirlo, es un poco tímido
el sr apatía mete la mano en su bolso y saca comida para su gato y un perro y nadie más
el sr apatía está muerto
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Publicado por Curcuma ediciones en 2009



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